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El hábito de apretar y rechinar los dientes se considera una parafunción. (hábito sin sentido útil).

El esmalte dental es el tejido más duro del cuerpo humano. Está compuesto en un 97% por cristales de hidroxiapatita que le confiere la dureza extrema.
El uso habitual al que sometemos a los dientes (comer, hablar, tragar) produce un desgaste que podemos cifrar en 1/100 de micra al año aproximadamente. Algo imperceptible al ojo humano.

El problema surge cuando utilizamos los dientes para algo que no están pensados (apretar o rechinar los dientes). Cuando rechinamos o apretamos el desgaste que se produce se multiplica exponencialmente produciéndose lesionas en los dientes. También suele producir dolor en la articulación y los músculos, que se puede irradiar hacia la cara y el cuello, provocando incluso cefaleas, jaquecas o migrañas.

De ahí la importancia del diagnóstico precoz de esta parafunción. Para solucionar este problema se debe colocar una férula de descarga o Michigan que se deberá usar durante la noche.